Freud darwin y copernico

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jueves, 9 de abril de 2026

Ejercicio de lectura y escucha. Django: ¿Cortar una cadena o seguir siendo esclavo del destino?

 

Django: ¿Cortar una cadena o seguir siendo esclavo del destino?

 

Si se observa bien la relación entre el amo y el esclavo,

no es el ser del esclavo el que depende del ser del amo,

 sino el ser del amo el que depende del ser del esclavo.

 Hegel muestra, de hecho, cómo la vida del amo se vuelve

 dependiente del trabajo del esclavo.

-Massimo Recalcati

 

Para este ejercicio quiero tomar una escena de la película Django sin cadenas del año 2012 dirigida por Quentin Tarantino.

Advertencia: Por si no ha visto esta película, este escrito contiene spoilers.

Antes de describir la escena en cuestión, me gustaría primero que entraramos en contexto y ver de que trata ésta película para que el punto que quiero tocar pueda ser expuesto de la mejor manera posible.

La trama gira en torno a la búsqueda que Django, un ex-esclavo que después de ser liberado, se convierte en cazarrecompensas y realizará la búsqueda de su esposa, una esclava que fue vendida y desapareció. Cuenta con la ayuda de un alemán, responsable de su liberación.

Resulta que Django y el cazarrecompensas identificado como el Dr. King Schultz, interpretados por Jamie Foxx y Christoph Waltz respectivamente, dan con el paradero de la esposa de Django, resultando estar esclavizada en una de las plantaciones mas conocidas de Missisippi llamada Candyland y cuyo propietario Calvin Candie, interpretado por Leonardo Dicaprio, que, además de los ya conocidos tratos comúnes a los esclavos en aquella época, también posee una peculiar y sanguinaria afición por las llamadas “peleas mandingas”, las cuales tratan de peleas brutales a mano limpia entre esclavos solo para mero entretenimiento de sus dueños. Django y el Dr. ven estas peleas la oportunidad de poder acercarse a Candyland  haciendose pasar por un experto asesor en peleas de Mandingos y poder intentar rescatar a la esposa de Django.

 

 


 

 

 

Introducción a la escena :

Después de percatarse que efectivamente la esposa de Django se encuentra en esta plantación, y habiendo realizado casi a la perfección la simulación acerca del interés por la compra de un esclavo peleador, Django y el Dr King Schultz se encuentran en una escena donde están a punto de finiquitar la transacción que también incluiría a la esposa de Django, sin embargo, no contaban con la astucia y perspicacia del empleado de confianza de Calvin llamado Stephen interpretado por Samuel L. Jackson, quien también estaba presente en dicha escena y pudo percatarse de pequeños detalles que delataron el plan de Django y el Dr.

Stephen llama muy discretamente la atención de Calvin para que deje la mesa, pues dice que tiene algo muy importante de que hablar y es ahí donde le devela que ellos no vienen a comprar ningún peleador, sino que vienen directamente por la esclava llamada Broomhilda interpretada por Kerry Washington. Calvin molesto por conocer la verdad, regresa a escena con los protagonistas para hacérselos saber, pero de una manera bastante interesante.

Calvin regresa con un maletín del cual emerge un cráneo que el mismo explica es de un antiguo esclavo de la plantación quien en vida cuido de su padre, y del padre de su padre y de el mismo cuando era niño. Calvin lo que hace a continuación es tomar una pequeña sierra y cortar una parte de este cráneo con la finalidad de mostrar a los invitados unas marcas que, según el fundamento teórico de la frenología de aquella época, pueden indicar según su posición, si quien las posee pueda ser una persona creativa e ingeniosa o bien, alguien que solo desarrolla un instinto de servidumbre, lealtad y sumisión. Si este esclavo, que afeito a diario a su papá y teniendo la oportunidad de asesinarlo no lo hizo, fue precisamente por que no poseía esos tres hoyuelos del lado del ingenio.  Calvin admite que Django es muy listo, pero que a pesar de eso el tendría que tener esos hoyuelos en el lado que los esclavos lo deberían de tener, el lado de la servidumbre, por lo tanto es un impostor y todo el plan es descubierto.

 

 

 

 

 


La escena principal:

 

Después de revelar forzosamente su identidad y no tener otra opción más que aceptar las condiciones para llevarse legalmente a la esposa de Django, cambiamos de escena y vemos a un muy afectado Dr. Schultz quien se encuentra en una de las habitaciones esperando los papeles que acreditan la libertad de Bromhilda. Podemos apreciar que durante ese momento en el que se le nota muy preocupado, aparecen repentinos pensamientos relacionados con una escena anterior, en donde uno de los esclavos de la plantación es devorado por perros como castigo por haber intentado huir. Dicho esclavo había sido bautizado con el nombre de D´Artagnan. Aquí la pregunta que me parece interesante es ¿Por qué se ve tan afligido el Dr?

Creo que muchos pensarían igual que Calvin creyendo que el Dr. aparecía de esta forma por la manera en que fue descubierto su plan, sin embargo el hecho de que esté pensando en otra cosa (en D´Artagnan) hace que no cuadre una cosa con la otra. Aquí aparece lo interesante: El Dr. estaba pensando en “ese pobre diablo que entregó a los perros y que pensaría Alexander Dumas de eso”

Calvin: ¿Alexander Dumas?

Dr: Si, el escribió los 3 mosqueteros. Supongo que usted lo admiraba pues le puso a este esclavo el nombre del personaje principal de la novela.

Dr: Si Alexander Dumas hubiera estado hoy, me pregunto ¿Qué habría hecho?

Calvin: ¿Duda que lo aprobaría?

Dr: Si, su aprobación sería como mucho una dudosa propuesta

Calvin: ¿Un francesito de corazón blando?

Dr: Alexander Dumas es negro

 

¿Qué es lo interesante de esta conversación?

El Dr. King Schultz no solo saca a relucir la completa ignorancia de Calvin en relación a la novela de los 3 mosqueteros desconociendo al autor y sus raíces, sino que al mismo tiempo refuta el anterior argumento, en el que mencionaba que los negros solo tenían desarrollada la parte de su cerebro relacionada con la servidumbre y la sumisión, por lo tanto, el ingenio y la creatividad quedaba completamente descartado. Que Alexander Dumas haya escrito los 3 mosqueteros significa que el ingenio y la creatividad no es exclusivo de los blancos.

De hecho eso mismo lo podemos apreciar aunque de manera mas sutil, cuando es Stephen su esclavo principal y no él, quien empieza a sospechar de los protagonistas y desentraña todo el plan. ¿Cómo pudo Stephen hacerlo si no cuenta con la suficiente capacidad para analizar a detalle cada elemento?

Ahora quisiera retomar la cita con la que inicie este escrito, es decir, consideremos a Calvin como el amo e invirtamos su sentido, ¿son los esclavos los que necesitan de Calvin o Calvin necesitará de los esclavos? Y si es lo segundo ¿de que manera depende o necesita de ellos? También es interesante percatarse de que el color no hace al esclavo, pues también su abogado, el sr Moguy, quien es introducido a la trama siendo el primer contacto para conocer a Calvin, sin importar que el sea de color blanco, se comporta como uno más de los esclavos de Calvin, desde hacer cuanta petición solicite este último hasta reírse de sus peores chistes. La esclavitud no distingue razas. De hecho hay una escena donde este abogado habla con el Dr. mencionándole que Calvin prefiere que le digan Monsieur Candie a Sr. Candie a lo que el Dr. acepta e incluso empieza a hablar en Frances (Monsieur es señor en Frances, dando por sentado que Calvin habla francés) a lo que el abogado contesta “por favor no hable en Frances, el no lo habla y no lo entendería y solo lo dejaría en ridículo” es decir una total falta de coherencia que, sin embargo el mismo abogado parece saber y esta muy consciente de ello, pero en lugar de eso, prefiere salvaguardar la imagen a pesar de sus contradicciones. Calvin entonces parece dar la impresión de necesitar de sus esclavos, negros y blancos para sostener sus contradicciones, para sostener una imagen y guardar ciertas apariencias que solo se caen, al momento que son confrontadas, como lo hizo el Dr. Schultz al mencionar que Alexander Dumas es negro como el esclavo llamado D´Artagnan que murió devorado por lo perros. Si quitamos a los esclavos ¿Qué queda de Calvin?

Si descartamos el argumento de los hoyuelos de la frenología podríamos preguntarnos ¿y que era lo que realmente impedía que los esclavos asesinaran a sus amos? Sobretodo sabiendo que Calvin y su poder solo es sostenido por los mismos esclavos. Alexander Dumas nos enseña que podemos matar algo sin la necesidad de quitarle la vida a ese algo, sino todo lo contrario, añadiéndole vida. Lo que Alexander Dumas y Django pudieran compartir es que en ellos existía una llama que los impulsaba a seguir vivos y que esa llama ni su ser en su totalidad dependía exclusivamente de la existencia de ese otro llamado Amo, pero que renunciar a ese Amo, implicaría no solo enfrentarse a ese Amo, sino mas importante aún, ¿Cómo hacerle para sostener esa llama que me mantiene vivo sin depender de alguien mas? Tal vez lo que uno tendría que matar es esa creencia tan arraigada que a veces se tiene por parte de los demás y que de alguna forma se instala en nosotros creyéndola como una verdad absoluta e inamovible que nos impide y nos encasilla a una sola versión de nosotros mismos, pero, al igual que los esclavos ¿Qué es lo que nos impide a nosotros muchas de las veces romper con eso que nos mantiene encadenados? ¿Será acaso que la cadena nos sujeta o nosotros sujetamos a la cadena y no la queremos soltar? Y si es asi ¿Por qué no querríamos soltarla?. Solo imaginar a lo que uno se enfrenta si se suelta de la cadena hacer pensar como lógico el querer seguir sosteniéndola, pero lamentablemente siempre vemos lo que perdemos y pocas veces lo que se puede ganar.

Cuantos de nosotros tenemos a nuestro propio Calvin, nuestro propio Amo, cuantas veces nos quejamos de nuestro propio destino creyendo que “así son las cosas” “asi nos toco y nos tenemos que aguantar” Como lo dije antes, si algo comparten Alexander Dumas y Django es que nos enseñan que nada esta escrito en piedra, que el destino es algo que puede estar en nuestras propias manos, que no esta excento de dificultades y que podemos matar esa versión antigua esclavizante a partir de seguir nuestros propios deseos singulares… El deseo es el arma mas poderosa que tenemos para romper con el que nos identificamos, pero que realmente no tiene nada que ver con lo que realmente somos.

 

-Lic. Miguel Hernández

martes, 4 de febrero de 2025

Contestación rápida a "¿por que mi psico ya no me buscó si dejé de asistir a terapia"?

Voy a ir intentado responder desde mi experiencia cada uno de los puntos que aparecen en este post. De entrada diré que lo que me animó a escribir sobre esto fue que lo compartieron dos personas que tengo entendido trabajan desde el psicoanálisis, ya que en el hipotético caso de que lo compartiera algún otro colega sabiendo que su corriente es otra, hubiera pasado desapercibido para mí. No obstante si trabajamos desde el terreno psicoanalítico, me permito hacer algunas puntualizaciones y preguntas sobre este post.

 ¿Qué significa decirle a alguien que su proceso es su responsabilidad? Por un lado se me ocurre que decirle a alguien eso pudiera resultar en reacciones culpabilizantes o revictimizantes, en el sentido de “si no estoy bien es por que no he ido a terapia” “si al menos tuviera la disciplina o me esforzara por acudir a terapia estaría bien”. Señalamientos acusatorios que lo único que provocan es precisamente lo que tratan de evitar, que el paciente deje de acudir. Pensar de esta forma es olvidar, desde el psicoanálisis, que existe un más allá del principio del placer, la dimensión del goce del síntoma el cuál nos divide entre sujetos conscientes e inconscientes. Ignorar esto sería reducir el campo del psiquismo a lo consciente, válido para algunas corrientes en psicología en donde la responsabilidad o parte de ella recae en quien solicita consulta. 

 ¿Existe un momento en que alguien quiere ir realmente a terapia? ¿Qué pasa en el caso por ejemplo de adolescentes que no acuden por su propia cuenta? ¿Si no quiere acudir no funciona el tratamiento? Retomemos entonces la noción del Goce, pero primero un chiste muy difundido en el campo psi. ¿Cuántos psicoanalistas se necesitan para cambiar una llanta? Ninguno, por que primero, la llanta tiene que querer cambiar. ¿Qué pasa si el paciente, a pesar de acudir siempre puntualmente a terapia, conscientemente quiere cambiar, pero en el fondo quiere mantener todo igual? ¿Por qué alguien no puede no dejar de hacer aquello que lo hace sufrir sobretodo sabiendo conscientemente que eso lo hace sufrir? 

 La peculiaridad del psicoanálisis es el trato que le damos a los síntomas. Los síntomas para este son verdades cifradas, son mensajes en código encriptado, son formaciones de compromiso resultante entre el choque diversas fuerzas, pero además, son formaciones de Goce. El goce es lo que no permite a un síntoma movilizarse o desaparecer simplemente por que mis esfuerzos o mis técnicas psicoterapéuticas están encaminadas a erradicarlos. Es importante mencionar esto ya que, se piensa que es el síntoma el que nos consume, y eso es verdad en cierto modo pero no basta con decir esto, pues el psicoanálisis advierte que es el sujeto es quien también consume o se beneficia de ese síntoma, sin percatarse que así lo hace. ¿Cómo puede alguien hacerse responsable o querer cambiar las cosas cuando uno desconoce verdaderamente como esta estructurado aquello que queremos desaparecer? No se puede sin antes admitir que no solo el síntoma nos sujeta sino que hay algo en él que sujetamos y que no queremos soltar a pesar del daño que nos ocasione. ¿es válido señalar a alguien en su completa ignorancia sobre estos aspectos que si no cambia es por que falta esfuerzo en él? 

 ¿Es válido que un terapeuta entonces se contacte con un paciente para que retome su tratamiento? Tomando en cuenta lo anterior, el paciente siempre buscará la manera de boicotear o interrumpir la terapia, eso es por default, incluso antes de solicitar la cita. ¡Siempre hay resistencia! ¡Hay más resistencias que deseos de cambiar! Sea un adolescente o un adulto, eso es independiente. Pueden existir muchas razones no psicoanalíticas para que alguien le insista a un paciente en que continúe o retome, pero estrictamente hablando desde el nuestro quehacer analítico, es el deseo del analista el único capaz de mantener a un paciente en el proceso no sólo a través de la insistencia, sino también en su rol activo en las entrevistas, en su curiosidad e interés por saber mucho de su paciente y que dicho deseo no se contenta con que vuelva, sino que intenta involucrar al paciente con eso que le pasa. Es el deseo del analista el que va a marcar ciertas pautas, ritmos y tiempos, siempre tomando en cuenta las pautas, ritmos y tiempos del paciente por que cada psicoanálisis es único. A fin de cuentas, hay que recordar como dijo Lacan “el analista dirige la cura, no la vida del analizante” 

 -Lic. Miguel Hernández

sábado, 28 de diciembre de 2019

Ejercicio de escucha y lectura sobre "Dragón Rojo": La ambivalencia del detective y el asesino donde su encuentro desata el horror.

La nueva relación que se da en el tratamiento con la enfermedad agudiza algunos conflictos y hace pasar a primera línea síntomas que hasta hace poco eran imprecisos, podemos consolar facilmente al enfermo, observándole que se trata de agravaciones necesarias, pero pasajeras, y que en definitiva, no es posible vencer a un enemigo que se mantiene ausente o no está lo suficientemente próximo.
-Sigmund Freud

Iniciemos retomando un fragmento del diálogo que se desarrolla en la escena donde el detective Will Graham (Edward Norton) va a solicitarle opinión al Dr. Hannibal Lecter (Anthony Hopkins) sobre un nuevo asesino serial apodado como “el hada de los dientes” (Ralph Fiennes). Recordemos que los encuentros previos entre éstos dos personajes, estaban ya impregnados con ese mismo tinte, donde Will llegaba al domicilio del Dr. Lecter, lo consultaba acerca de las dudas que le surgían de algún caso y éste respondía. Éste pedir consejo, se volvía a repetir ahora en diferentes circunstancias, ya que recordemos el último encuentro, terminó, por un lado, con el retiro del detective, y por el otro, con el encarcelamiento del Dr. Lecter. A pesar de la aparente seguridad y que el Dr. no podría acercarse para lastimar fisicamente al detective, éste último no se ve muy animado al saber que tendría que volver a ver a la persona que por poco acaba con su vida.

Camino a ver a Lecter, es guiado por el Dr. Chilton, quien es el encargado del psiquiátrico, y le hace una pregunta muy importante:
Por favor dígame ¿Cómo hizo para atraparlo?
Dejé que me matara, contesta Will

Ahora si, viene el reencuentro entre Lecter y Will, donde rescato la última parte de su diálogo:
Hannibal: ¿Usted quiere mi opinión y aquí la tiene? Usted apesta a miedo Will pero no es un cobarde, me teme, sin embargo vino aquí, usted teme a éste chico tímido (“El hada de los dientes”) pero trata de encontrarlo. ¿No entiende Will, usted me atrapó por que somos muy parecidos. Sin nuestra imaginación seríamos como el resto de esos pobres zopencos. El miedo es el precio de nuestro instrumento.

Y termina con lo que yo considero es su aporte principal para Will y la película entera: “Yo puedo enseñarle a tolerarlo”

Aquí surge la pregunta principal de éste escrito: ¿Cómo ayuda Lecter a Will? ¿Solo le brinda consejos y puntos de vista para atrapar a “El Hada de los dientes”? Contestando a ésta última pregunta me parece que es algo mucho más que consejos lo que obtiene Will y respondiendo a la primer pregunta, me parece que la ayuda brindada por Lecter la podemos encontrar en todo el proceso de descubrimiento de la identidad del asesino.

También en éste punto encontramos una disparidad, Will quiere encontrar al asesino a través de Lecter, y quiere que simplemente le diga “quien es” y “como elige a sus victimas”, pero el Dr. al parecer se rehusa a dar una respuesta simple y llana sobre el misterio de los asesinatos. Parece que realmente Lecter quiere asesinar a Will a través de “el hada de los dientes”, pero veremos que hay otra lectura sobre eso. Pero la disparidad existe y es evidente.

Podemos ver una relación de verdadera amistad, de amor entre los protagonistas, sin embargo lo que alcanzan a ver la mayoría de los protagonistas y sobre todo, el detective Will, es que realmente Lecter trata de acercar al “Hada de lo dientes” para realizar lo que el mismo no pudo, y me parece que, tomando en consideración algunos puntos, lo que hace es ayudar a que el detective lo atrape. He aquí la otra lectura que mencionaba arriba. Seguramente es plantearle la misma lección de la ocasión en que Will atrapó a Lecter, al estilo del maestro que vuelve a exponer el mismo tema hasta que quede entendido. Lecter trata de ponerlo cara a cara con el asesino, no para vengarse, sino para ayudarlo. ¡Mejor no me ayudes compadre! Diría Will.

¿De que huye Will? ¿A que le teme? Vayamos de nuevo al diálogo entre Will y Lecter. Éste último le dice “Tu y yo nos parecemos mucho”. ¿No son éstas palabras suficientes como para desencadenar horror en quien las recibe? Es decir, prácticamente quien las escucha puede interpretarlas como ¿acaso tengo la mentalidad de un asesino? ¿me estoy convirtiendo en lo que he estado persiguiendo? ¿Acaso lo que persigo no es sino un reflejo de lo que estoy huyendo?

¿A que se refiere Will cuando le contesta a Chilton “deje que me matara”?Tenemos que dar un brinco rápido al inicio de la película. Esa escena inicial de la película transcurre mientras Will le relata un descubrimiento a Lecter, que el asesino (que es Lecter precisamente) no estaba coleccionando partes de sus víctimas, sino mas bien, se las estaba comiendo. Todas esas partes que le faltaban a los cuerpos, eran partes que se cocinaban y al escuchar Lecter ésto, no hace sino elogiar la brillantez y agudeza del detective que ya estaba muy cerca por descubrir la identidad del asesino. Pero aún faltaba algo: el punto de encuentro y de identificación. Tuvo que llegar a un punto límite donde Will y Lecter eran uno mismo, podían ver lo mismo e incluso me atrevería a decir, estar en la posición de Lecter para poder saber como piensa el asesino. “Dejarse matar” entonces es acercarse a tal grado donde puede llegar a confundirse con el asesino. El miedo de Will es el de la identificación con una mente como la de Hannibal,

Prácticamente Lecter le dice a Will, “no le tengas miedo a tu propio don, yo te ayudaré a desarrollarlo”. Will no quiere esto y tiene miedo, comienza a hacer preguntas y a desesperarse:
“Tonterías, todo eso ya lo se, solo dígame como elige a las mujeres.
Lecter responde: “No, la respuesta ya se la dí, miró pero no observó.

Podemos ver a través de los sucesivos encuentros, varias insinuaciones donde Lecter equipara o trata de identificar a Will con el Hada de los dientes, por ejemplo, está la escena donde Will le muestra un símbolo chino que el asesino talló en un árbol antes de asesinar a una de las familias. Will esta desconcertado pues, el modo en que actuó “el hada de lo dientes” no es típico de él. Lecter le responde diciendo que es un “chico tímido” que era su “primera vez” y que cuesta trabajo manejar un ataque de pánico repentino como pasó precisamente entre Will y Lecter. Éste último le pregunta ¿Qué habría hecho usted ahora con la experiencia que tuvimos previa? Will le responde, le metería una bala.

Tanto “el hada de lo dientes” como el detective Will son esos chicos tímidos. Cabe también preguntarse, ¿de que lado está Lecter?¿A quien está ayudando? Me parece válida la pregunta, y pudiéramos dudar entre las dos respuestas posibles. O Incluso una tercera, donde simplemente no esta ayudando a nadie, y no está del lado de nadie. Cabe también ésta última posibilidad, pero al menos yo me inclinaría por que Lecter ayuda a Will, ya que hay elementos suficientes para considerarlo, aunque claro está, que éstos elementos no aparecen tan explícitos como quisiera el mismo detective, por lo cual, lo primero que hace pensar en él, el detective y en los expectadores es que “Lecter trata de matarme, de cobrar venganza, que el “hada de los dientes triunfe donde yo fracasé”.

Will se “gradúa” al pasar del chico “tímido” a identificarse con “el hada de los dientes” realizando la misma operación para atrapar a Hannibal, es decir, colocarse en el lugar de el asesino. Esto lo apreciamos al momento en que Will está revisando los videos caseros donde aparecen las dos familias asesinadas. El punto culminante es cuando se da cuenta que, la información importante no está en el contenido de las cintas, sino en la operación misma que él esta realizando de manera inconsciente: El está viendo las cintas, observándolas detenidamente y seguramente de la misma forma que el asesino. El asesino trabaja para Chromalux.

Brevemente y de pasada, ésta última escena me recordó la escena final de la serie “Mindhunter”, que trata, si no de la misma trama, al menos si toca el tema de los asesinos seriales , donde tenemos a un chico tímido que también intenta, más que atrapar a los asesinos, si desarrollar una forma o método para saber cómo es que ellos piensan. El punto donde Mindhunter se identifica con “Dragon rojo”, es cuando el agente Holden Ford, se encuentra a solas con el asesino Ed Kemper. Éste último pregunta ¿a que vienes Holden? ¿Qué estás buscando? ¿Por qué tanta la insistencia en un tema que la mayoría hubiera dejado por la paz? ¿Cuál es el morbo? Usted que ve éstas películas y series es libre de responder a éstas preguntas y ser partícipe de la experiencia que viven los agentes del FBI. ¿Por qué ve éstas series sobre asesinos? ¿Qué busca en ellas?

Como si se tratara de un psicoanalista, Lecter empuja el deseo de Will de atrapar a “el hada de los dientes” sacando el mayor provecho posible de esa “clarividencia” que muy pocos poseen, pero para esto, tendrá que poner en primer plano, elementos que habían sido ocultados por el detective por considerarlos muy peligrosos, mismos elementos que Lecter reaviva, pues son más parecidos de lo que aparentan.

Por el Lic. Juan Miguel Hernández Muñoz
Referencias
Freud, Sigmund Recuerdo, repetición y elaboración
Charla sobre Mindhunter, el psicoanálisis y los serial killers, realizada por el maestro Héctor Mendoza


Ejercicio de escucha y lectura sobre las películas "Prometeo" y "Alien covenant"

Quienes son fanáticos de la saga de “Alien” podrán ubicar muy fácilmente el nombre de Peter Weyland. Quienes no, solo recuerden el nombre de “Weyland Yutani” la cual era la empresa para la cual trabajaba Ellen Ripley, la unica sobreviviente de la nave Nostromo en “Alien, el octavo pasajero”. Pues bien, Peter Weyland antes de los negocios relacionados con la terraformación o colonización de mundos, tenía otros intereses que son husmeados en la precuela “Prometeo” y su secuela “Alien Covenant”. Echemos un vistazo rápido a lo que pasa con el en ambas películas.

Peter se hacía varias preguntas, una de ellas era: ¿como obtener la vida eterna?. En un intento por responder a ésto crea al androide “David” con el objetivo de que éste pueda ser capaz de alcanzar todos los anhelos de perfección de su creador, en especial, el de poder eternizarse. Lo que dará un giro mas adelante en la historia y que podemos apreciar mas claramente en “Alien covenant”, es que los objetivos de “David” ya con una conciencia aparte de la de Peter Weyland”, serán muy diferentes. En lugar de ayudar a su creador a poder buscar la respuesta a la vida eterna,(la cual a él le parece irrelevante) dedica toda su atención hacia la creación de los humanos: las artes, literatura, cinematografía, linguística, la música, el amor y los sueños. El no se pregunta por las cuestiones trascendentales:¿de donde venimos? ¿quien nos creo? ¿Tenemos un propósito? Para él, esas respuestas ya estaban contestadas, pues conocía su propósito, sabe de donde venía y además conoce a su creador.

Pienso que cuando el aparece como curioso de todas estas manifestaciones humanas, queda cautivado, y en lugar de solo avocarse a aprender y cultivarse, se va empapando cada vez más sobre la “esencia” de los humanos: “como luce un humano” o “como parecer mas humano que los mismos humanos”, al grado de saber como “sienten” ellos. De aquí tal vez surja por primera vez un “deseo” propio de él, que traspasaría los limites para los que fue creado. Deseo por crear, innovar e inventar.

La pregunta “¿como obtener la vida eterna?” lleva a Peter Weyland a realizar un viaje en busca de los “ingenieros”,llamados así por que pudieran ser los causantes de la vida humana y por ende responder las interrogantes de Peter. La decepción para éste último llegaría en el momento de su encuentro con uno de ellos, pues no recibiría de él, mas que la muerte. Así es, Peter Weyland buscaba la vida eterna, saber de donde venía, quienes eran sus creadores, y la respuesta le fue dada por su “dios” con un golpe certero en la cabeza, simbólicamente realizado con la cabeza arrancada de su androide “David”. Así, el golpe cruza la frontera del lenguaje: No hay nada, no hay vida eterna, la muerte es la constante.

Esa lección fue aprendida por David, quien sobrevive del ataque.

David se erige como Dios. Peter, en el momento de la creación de David, solo le hereda la imposibilidad de su respuesta pensando que éste pudiera ayudarle a encontrarla, pero él androide siempre fue la respuesta que Peter no alcanzo jamás a visualizar. David responde pero ya es muy tarde para que su creador pueda ser testigo de la obra de su androide. David entonces toma el lugar del Ingeniero y se propone terminar su legado: para poder crear, primero hay que destruir.

Por el Lic. Juan Miguel Hernández Muñoz




Ejercicio de escucha y lectura: "La pesadilla de Bart" ¿Que es lo que lo despierta?

Reseñando brevemente, y me enfocaré exclusivamente en el sueño de angustia de Bart, todo empieza cuando Marge les lanza una advertencia "si comen muchos dulces tendrán pesadillas" a lo cual Lisa, Bart y Homero hacen burla sobre dichas palabras, y se detienen, o al menos en el episodio cuando aparece el relámpago como signo serio de advertencia, intenta dar a entender que no hay que tomarse a la ligera lo dicho por Marge. Tomando en consideración esto y ligandolo a la teoría de la interpretación de los sueños de Freud, el sueño continuaría destruyendo las limitantes que la realidad (en éste caso Marge) le impone, dando rienda suelta a sus deseos, deformación onírica mediante, la cual transforma el comer dulces en otras formas de placer.

Es en la parte 2, donde Bart es protagonista, que me surgen las siguientes interrogantes: ¿Cual es la realización de deseos? ¿Por qué despierta Bart en el momento en que se ve abrazado con Homero? ¿Que lo asustó?

Ésta parte 2 del especial, alzanca un extremo exagerando el comportamiento de Bart que ya es sabido de antemano por fans y no fans de la serie, es decir, travesuras, mal comportamiento, desafío total de la autoridad. Se ve portador de unos poderes a los que nadie puede hacerle frente, hasta llegar al ridículo de haver que los pobladores tengan pensamientos agradables o en consecuencia les irá mal. ¿No les parece que es un reverso de las mismas palabras por Marge? si ésto es asi, interpretamos ésto como una venganza, que como al estilo de un sujeto de la estructura perversa, es solo su ley la que debe imperar. Ahora bien ¿Cual podría ser esa ley o en que consistirá esa venganza? Una respuesta provisoria o hipotética, (y claro que la tiene que ser, pues estamos tratando con un sueño) es: ahora yo pondré los límites, no al revés.

Si hay algo que prevalece en este episodio, que no llega a exagerarse como todos los demás elementos y que es una constante, es la relación entre Homero y Bart, la cual está marcada por un distanciamiento, el cual es resuelto mágicamente a partir del momento en que Homero es convertido en un muñeco sorpresa, debido a qué este intento golpear a Bart en la cabeza. Ahora, después de una sesión de terapia con el Dr Marvin Monroe, (a quien por cierto se le extraña en la serie) vemos que la dinámica de la relación se modifica y se ven conviviendo en diversas actividades.

A éstas alturas en la que la serie se encuentra en la segunda termporada podriamos interpretar que ese sueño de Bart, no solo es una realización de deseos de esa parte del especial de terror, sino de toda la serie, con más de 400 episodios futuros por venir donde una y otra vez sera puesto a prueba la paternidad de Homero por un lado y la paciencia de toda la gente de Springfield, por el otro, a quien tambien recordemos, va dirigida su venganza.

Respondiendo a la pregunta ¿Que despierta a Bart? ¿Que lo asusta tanto?

Podriamos responder, crecer le asusta. Estar con papá, devolverle su cuerpo implica que el se tiene que involucrar activamente en esa dinámica, lo cual tambien conlleva a abandonar ese mundo donde no hay limites, el mundio idealizado de muchos niños y adolescentes, pero que tambien llega a convertirse en frustrante, pues por miedo, en el caso de éste episodio, obtiene lo que quiere.


Ejercicio de escucha y lectura sobre el concepto de "salud mental"



Hoy 10 de octubre se conmemora el día mundial de la salud mental. Mucho más que en otras ocasiones, especialmente hoy hemos sido bombardeados de infinidad de publicidad, consejos, tips, recomendaciones y demás para alcanzar esa salud mental, siempre respaldada dicha publicidad por algún doctor, psiquiatra psicologo o bien experto en el tema.

Se habla mucho de salud mental y como llegar a ella pero muy poco en realidad sobre lo que significa el término. Lo interesante es que el término "salud mental" puede ser tan ambiguo que incluso la respuesta que usted de, sin necesidad de ser un experto en el tema pudiera estar correcta. Ésta multiplicidad de términos se la debemos a la misma psicología/psiquiatría/psicoanálisis que con sus distintos métodos de investigación, objetos de estudio y sobre todo, una formación académica distinta, han conceptualizado y acuñado una manera particular de ver y escuchar a alguien, siempre desde un lugar de experto.

¿Que implica éste lugar de experto?

A pesar de ser tan variado el campo de intervención de los expertos "PSI" y cada uno argumentando por qué se debería de acudir con tal o cual, cuales son los beneficios (a modo de campaña electoral), lo que no logran ellos mismos percatarse es que aunque al ser tan disímiles, comparten una misma estructura de base. Al pronunciarse como los "expertos" ellos dictan el destino de sus pacientes o, en esta relación quedaría más acorde el término "clientes". Al uno ser experto en cualquier rama de la salud mental, inmediata y desprevenidamente se deja de escuchar el malestar de quién acude. Yo (experto) coloco a modo de ideal el término de salud mental y le digo al otro que ha hecho bien, que ha hecho mal y como debería transformarse para poder alcanzar ese ideal, el cual como ya dije hace unos momentos, va a ser distinto para cada especialidad. Nuevamente recalco, que en la posición de experto, importa poco lo que cliente diga (excepto cuando dice que nosotros como expertos damos la ultima palabra sobre sus emociones) pues como autoridades “nos autorizamos” valga la redundancia, en representación de un discurso científico que nos respalda y sostiene. En realidad somos parte de un aparato ideológico creados por el mismo estado para la regulación del bienestar mental, mas que expertos, somos jueces, nos convertimos en ese mismo mal que tratamos de erradicar.

La salud mental tomara distintos nombres: autorrealización, modificación de conducta, adaptación a la realidad, funcionalidad del sujeto en un ambiente específico, equilibrio de los neurotransmisores, alivio del sufrimiento, prevención del suicidio, entre muchisimas otras.

Pienso que parte de esa estrategia, que muchas de las veces pasa como “hay que crear concientización” donde aparecen los dichosos “tips” o “consejos” encantan en su mayoría, pues crean una falsa ilusión. Aparte del hecho de no hacer una definición de lo que es la salud mental (ya que al parecer es innecesaria por que es algo que ya se sabe) y solo avocándose a decir como se alcanza ésta, me parece que su éxito, divulgación o como se diría en éstas épocas de redes sociales “viralización”,radica en que con solo seguir pasos, con solo tener un “estilo de vida” basta y es mas que suficiente, lo que seduce es la facilidad, es por eso que los libros de autoayuda tambien encantan y se venden eormemente. “La respuesta está en los libros”, que es nuevamente volver al aspecto de los tratamientos donde no me responsabilizo por mi problematica y dejo todo en manos de otro. Lo que sea antes de yo meter mis manos por lo propio.

Freud, en alguno de sus textos se preguntaba ¿no sería suficiente que alguien leyera algo de la tecnica psicoanalitica y sus postulados para conocer sobre su problemática y por consigiente aliviarse de ella? Esto en su época y en la actualidad no es posible, lamentablemente ningún libro, ninguna teoria, ni ninguna persona que se presente como “experto” por si solo tendrá la “clave” o “el password” para descifrar lo que a usted le pasa.

¿Que es para usted la salud mental?

Esa es la propuesta, escuchar a quien se atiende con nosotros, conocer para poder refedinir el término y sobre todo, ir a contracorriente de significaciones generales impuestas que subyugan la singularidad de cada quien.

Lic. Miguel Hernández

Ejercicio de escucha y lectura: "La depresión de Lisa"




Lisa, la siempre incomprendida de la familia, hace su debut como personaje central en este episodio de la primer temporada estrenado en el año de 1990.

Algo le pasa a Lisa, aparece triste, cabisbaja, desganada, con notas de los maestros por bajo rendimiento, ¿que será?. El primero en intentar ayudar es Homero, a lo que Lisa responde: pienso que nada tiene objeto, todo seguiría igual si yo no hubiera nacido, cómo podemos dormir habiendo tanto sufrimiento en el mundo?... Homero, desconcertado sin saber que responder, solo intenta animarla de la única manera que el conoce, pero sin resultado. Lisa solo se lo agradece.

Una primera interpretación que yo hago es, que lo que pasa con Lisa es nada menos que una decisión, no tanto de ella, sino más bien de los creadores del programa, en el sentido de, ser diferente al resto de la familia y seguir en el campo de las buenas notas, el sax o bien, resignar el personaje al mismo destino que los otros. Algo que tomo por sorpresa a los creadores y que en mi opinión le dió variedad al programa.

 Podría ser este un capítulo de importancia decisiva en el curso del personaje en lo que resta de la serie.

Analizando la intervención de los demás personajes en la trama del capítulo, en especial de encías sangra tes (importantísimo en la vida de lisa en el futuro de la serie) y de Marge, puedo mencionar lo siguiente:
"Encías sangrantes?? Que clase de nombre es ese? Alguna vez has ido al dentista, yo debería de ir a uno, pero ya he tenido suficiente dolor en mi vida". Ahí aparece un segundo punto de contacto con lisa (el primero fue el sonido del sax que Lisa escucho desde su cuarto, lo cual hizo que escapara de su casa, después de ser reprendida por Homero, al hacer ruido con el saxofón).

¿Que hizo encías sangrantes con ese dolor? Pues al parecer le sacó provecho, dice: "el blues no es para sentirse mejor, es para hacer a otros sentirse peor, ganando algunos dólares".......

El dolor transformado en música, en ese sentido, habla el mismo idioma que Lisa. El mismo encías sangrantes dice: yo no puedo ayudarte pequeña" en eso me parece que se equivoca, pues la ayuda y mucho traduciendo y expresando su tristeza con el blues, pero no sería hasta con Marge que hiciera de esa tristeza, parte de su vida, y su motor creativo.

Marge es la única de la familia que persevera para saber qué es lo que pasa con Lisa. Marge tiene un sueño, dónde aparece siendo niña charlando con su madre antes de partir rumbo a la escuela. De cierta forma eso desconocido que le pasa a Lisa, remueve aspectos inconscientes de la propia Marge que se ven reflejados en la producción de ese sueño. Así pues la madre de Marge, dice : Bien Marge, antes de salir de aquí, pongamos nuestra cara feliz, porque la gente ve que tan feliz es tu mami por el tamaño de tu sonrisa. Así Marge se ve reflejada en Lisa e intenta ayudarla de la única manera en que le enseñaron, pero, lisa le enseñará la mejor lección de su vida, ya que se romperá la "tradición" de resolver ese tipo de asuntos de esa manera: "una falsa sonrisa a pesar de la tristeza", para quedar bien con todo el mundo, pero ¿Y quién queda bien con la pobre Lisa? Parece que ni ella misma.

Lisa le da la pista a Marge sobre lo que le pasa, de por dónde dirigirse, hacia donde va todo ésto, y eso ocurre cuando "la rescata" del encuentro con encías sangrantes. Algo por fin había hecho sentir diferente a Lisa, habia hecho que la tristeza perdiera su fuerza..."mamá quiero quedarme" a lo que Marge responde "vámonos, nos preocupamos".

Una buena pregunta por parte de Marge podría haber Sido ¿Que te trajo por aqui? Por qué te saliste de casa?? Pero no la realizó. Marge asustada no la escucho.

Tampoco es la falta de amor, de cariño o de atención, por ahí tampoco va el asunto, pero el intento por saber que le pasa persiste y eso es muy importante.

Llegamos a la escena final del auto, donde al fin Marge cae en cuenta que lo importante no es saber cómo ayudar a Lisa.

"Lisa, estaba equivocada, olvida lo que te dije, siempre se tú misma, quieres estar triste, está triste y estaremos contigo, y cuando termines de sentirte triste, seguiremos contigo".

La depresión, palabra que forma parte del título del episodio, muy bien encajaría con lo diferente, lo que no se adapta al resto, el tratamiento en consecuencia, va encaminado a adaptar a la oveja descarriada.
El psicoanálisis operaria diferente:

La tristeza se vive, se experimenta y está pasa. Si no tiene lugar en la vida, siempre se estará triste y desesperado por ver solo memorias felices. Entonces no hay posibilidad de integrarla en la vida, de procesarla, a través de lo que ella misma nos plantea, que la vida se sostiene en constantes paradojas e ironías.

Lisa, la incomprendida y diferente...pero una Simpson después de todo

Escrito por el Lic. Miguel Hernández


jueves, 26 de octubre de 2017

Psicoanálisis, la tercer herida narcisista, por el Lic. Juan Miguel Hernández Muñoz, Psicólogo Clínico.

Dicen que, en la historia de la humanidad, refiriéndonos específicamente a lo concerniente a la ciencia, 3 han sido las figuras que de una manera un tanto polémica, acapararon toda la atención y los reflectores al momento de presentar sus descubrimientos, los cuales nunca quedaron exentos de agravios por parte de los difusores autorizados de la única e inamovible concepción científica en ese instante. Brevemente podré comentar que la primer figura fue Nicolás Copérnico, que en contra de las ideas eclesiásticas que colocaban a la tierra como el centro de todo el universo, sus estudios determinaban que ésta, no era más que otro punto como otros que giraban alrededor del sol, y que éste, a su vez, también lo era como muchos otros, conformando la bóveda celeste. El segundo inquisidor fue un tal Carlos Darwin, quien alcanzo la trascendencia por su más conocida obra “el origen de las especies”, donde planteaba un diferente proceso de constitución biológica de la flora y la fauna que obviamente contradecía la participación de un poder divino en su creación. El tercero en aparecer a escena es el Dr. Sigmund Freud, médico neurólogo a quien en ésta ocasión, dedico un poco más de espacio de escritura, solamente para dejar de entrever que, sin importar la cantidad de años de diferencia  o a la disimilitud de sus actividades, las 3 personas antes mencionadas, demuestran que no es sólo éxito lo que ellos se acarrearon.     

“Sobre psicoterapia” es una de tantas conferencias dictadas por el creador del psicoanálisis en el año de 1904. La conferencia trata diversos temas, pero resalta sobretodo, el intento por parte de Freud, de proporcionar argumentos que lleven al psicoanálisis a ser considerado con igual jerarquía que las demás ciencias, pero con un especial interés, en llamar la atención de los médicos de Viena, a quienes siempre “coqueteo” a pesar de ser su público más difícil. Por aquella época en que comenzaba su difusión, no existía la gran dificultad en escoger las palabras adecuadas para aterrizar los términos (al menos en sus conferencias) ya que entre los asistentes había desde personas curiosas sin ninguna relación a la medicina, hasta psiquiatras, todos incluídos en la misma categoría de “profanos” en el tema.

Un don especial del Dr. Freud era despertar los sentimientos  extremos en las personas. Quienes lo leían y escuchaban, por un lado, lo amaban a tal grado de hacerse fervientes seguidores,  o por el otro,  provocaba que las personas  se unieran a las filas de los “positivistas” quienes lo atacaban sin piedad, lo cual  podría describirse como una ambivalencia que aún está presente en la actualidad. Freud en muchas ocasiones trató de prestar oído para quienes le hacían alguna pregunta, ya sea ésta con el mero afán de saber realmente acerca de la teoría psicoanalítica, o solo para madrearlo con el afán de contradecirlo, lo cual eran bien aprovechado  por él  como material para sus escritos. Basta leer por ejemplo su psicopatología de la vida cotidiana, para percibir un Freud que, en lugar de sacarle la vuelta al embrollo que determinada situación le presentaba, le ponía “el pecho a las balas” y nos daba una resolución que ni el lector, ni la persona que lanzo el cuestionamiento se esperaban.

Remar contracorriente no es nada fácil, sobre todo siendo el único representante del psicoanálisis durante muchos años. Sin embargo, fue su aislamiento, digámoslo paradójicamente, su mejor aliado. Poco a poco comenzó a correrse el rumor por toda Europa del nuevo método para encarar las enfermedades mentales y así se fue conformando una red cada vez más amplia de gente que quería aprender del maestro. Ellos, los que no se escandalizaban con su teoría del desarrollo psicosexual, ellos que vieron en su particular manera de interpretar los sueños una fuente inagotable de conocimientos que habían sido descartados anteriormente por ser nimios o que no producirían nada fructífero, ellos que sin importar el sin fin de ataques recibidos de diferentes flancos, llámense filósofos o médicos, cuyo principal argumento era decir: “carece de rigor científico”, así es, ellos, sus alumnos, no se quedaron ahí, petrificados por el impacto, ni tampoco petrificados en la imagen de un semi-dios perfecto al que debían de proteger a toda costa de esos ataques, sino al contrario, no se quedaron solo con el testimonio escrito de los pacientes que Freud atendía, con sus historiales clínicos, no les bastaba, no les parecía suficiente, querían cuestionar los cómo y los porqués, como aún también lo seguimos haciendo.

Ellos que nos compartieron y heredaron ese espíritu inquisidor, al modo de esos 3 principales  personajes,  no enseñaron también que  en las complicaciones, en las trabas, en los ataques, no se encuentra solo la desmotivación, el desaliento, sino mas bien la materia prima para seguir descubriendo, cuestionando y preguntando, ya que como bien dijo el mismo Freud, nadie puede ser muerto en absentia o in effigie.

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viernes, 15 de septiembre de 2017

Dificultades en la divulgación del psicoanálisis, por el Lic. Juan Miguel Hernández Muñoz, Psicólogo Clínico.

Dificultades en la divulgación del psicoanálisis.
Después de todo, cuando estas enamorado, quieres contarlo a todo el mundo.
Por eso, la idea de que los científicos no hablen al público de la ciencia me parece aberrante.
-Carl Sagan
Anoche de pura casualidad y por ocioso me puse a buscar algo de psicoanálisis, de repente me aparecieron un sin número de videos con el título “¿qué es el psicoanálisis”? Como ya he visto algunos, sé mas o menos de que se tratan por lo cual dije, buscaré otro que no haya visto. Total primeramente abrí uno, donde un maestro de una escuela en argentina empezaba su exposición y se auxiliaba mediante un pizarrón.
Esperaba que si dijera algo, no sé si nuevo, pero al menos una aportación propia o suya, y es en serio, daba la misma definición que uno se encuentra en wikipedia, es decir un parafraseo, comenzando con las mismos elementos con los cuáles daba Freud su definición de lo que para él, es el psicoanálisis( un método de investigación, un método terapéutico y un conjunto de teorías derivadas de la aplicación de éste método). No lo terminé de ver completo, si acaso me faltaron dos minutos, con eso bastó para buscar otro video. Me apareció en la búsqueda un psicoanalista que radica en la ciudad de México y que ya en varias ocasiones ha venido a Mty,  con trayectoria en presentaciones de libros y seminarios, pensé, ah mira que bien, algo interesante dirá sobre la definición de lo que es el psicoanálisis. Si fué diferente, y, aunque no tocó el aspecto de los 3 pilares de la constitución psicoanalítica, "algo" fu elo que provocó un click: “rebuscado” del lenguaje.
Palabras como, psiquismo inconsciente, síntoma, lapsus, neurosis entre otras, que, haciéndola de ignorante en el tema ( y lo soy, nunca se acaba por aprender), esperaba que se le diera un espacio mas amplio para su explicación, digo, si de introducción se trata, bien hubiera valido la pena detenerse al menos un poco en cada aspecto.
Desde el parafraseo del primer video, a lo rebuscado del segundo, me dio sueño y no busqué más, (al menos sirvieron como somníferos). Una idea en común acaparó mi atención, y es que ambos videos cojeaban de la misma pata, “la dificultad de la transmisión”. Recordé una entrevista en donde a una psicoanalista le preguntaban, “y como percibe el regio al psicoanálisis” resumiendo un poco su respuesta ella dijo: “el regio no tiene muy clara la idea de lo que és, tiende a confundirlos, a equipararlos con la psicología y la psiquiatría, y esto no es problemas de las personas, sino mas bien de los mismos psicoanalistas que, no han sabido transmitir esa idea de lo que es el psicoanálisis”.
Y qué, apoco en el aspecto de la divulgación de la ciencia, en este caso del psicoanálisis, ¿no sería buena idea hacerlo como un viraje al estilo del golpe narcisista que dio Freud con su descubrimiento?, a lo que me refiero,( y trataré de ser breve) es que su introducción al mundo, no fue fácil, hubo rechazos, sobretodo por parte de la comunidad médica de la Viena de finales de siglo, por muchas razones, pero hay una, la de la "desaparición" de la figura de autoridad, la cual consistió, en quitarle la posición de saber al médico, del poseedor de la verdad, para ser colocada del otro lado, en el lado de la persona que quiere saber e ignora, que no sabe que le pasa o que le sucede, y por ende, busca alivio (sabe, pero no sabe que sabe, dirá Freud) una posición más humilde en el médico psicoanalítico que ha ida o desapareciendo con el tiempo, y con las diferentes tipos de transmisión y de las infinitas formaciones que hay en psicoanálisis, no me extrañaría que esa dificultad persistiera en el modo que se lo hacemos llegar a quienes no saben nada del tema. Quitarnos esa “mamonería” sería el primer paso no para que la gente se acerque, sino nosotros estar ahí, movernos del consultorio y salir. No sé la opinón de quien esté leyendo esto, y me gustaría leerla o escucharla, pero al menos en mi muy particular punto de vista, me parece que, si yo me aventurara a realizar un video que esté al alcance de todos, por estar en youtube por ejemplo, me esforzaría un poco en definir aspectos que solo uno pocos podrían, sino entenderlos, al menos brindarles una orientacion para que busquen alguna referencia en donde apoyarse para encontrar coherencia en su lectura, en otras palabras, aterrizarlo vaya. Y no solamente que esté dando vueltas en su círculo (ese analista pertenece al circulo psicoanalítico) .
A mi en lo personal, me lo han preguntado, y con gusto trato de responder, sea el tratar de responder de mitos tan comunes como la típica pregunta de “me estas psicoanalizando”  “me estás leyendo la mente” “apoco crees en eso” de esas cuestiones que te topas en una peda, a alguien que en otro sentido te pregunta por un diagnostico, y que, en lugar de que alguien se moleste por recibir esas preguntas, se viera como la oportunidad abrir un diálogo, sin obviar la dificultad que cada una trae, qué no de a gratis surge en las personas que están completamente fuera del ambiente psi, y que apoco no, no nos hagamos, nosotros al principio de la formación también las tuvimos, simplemente quizá, expresadas de diferente manera. Así que en lugar de andar poniendo el meme con la cara de Robert Downey Jr.  fastidiado, vean, estando ya en la charla, la posibilidad, a partir de las dudas que tenga la persona, irle construyendo un panorama diferente de lo que es, desde una experiencia y formación, el o los psicoanálisis”. Cosa que por estar inmiscuidos en esto, sabemos que nunca se termina por conocer, como la vida misma donde uno por ende,  no deja de aprender.

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martes, 25 de julio de 2017

La escucha adelanta a la teoría, por el Lic. Juan Miguel Hernández Muñoz

La escucha adelanta a la teoría

La teoría torna grises los multicolores brochazos de la vida
-Otto Fenichel

¿Qué fue primero el huevo o la gallina? ¿la teoría o la escucha?

Tanto la escucha, esa que realizamos de manera particular con el paciente, como la teoría, la que revisamos en la bibliografía de cierto tema en específico, adquieren, especialmente en el terrero del psicoanálisis, una especie de connotación conflictual ambivalente, en donde por darle preponderancia a una, se tiende a descartar o a dar menos participación a la otra. ¿es posible la conciliación de la teoría con la escucha, es decir, encontrar una especie de equilibrio entre ambas? Para intentar responder esto, realicemos de manera breve una aproximación a la participación que tiene cada uno de éstos elementos en la clínica.

Utilidad de la teoría. 

La teoría como un “norte”, como una “orientación” para saber que hacer y que no hacer, se pide que en supervisión y en clases se lean casos clínicos para ver como “aplicó” o “actuó” el psicoanalista ante tal situación y de ahí mas o menos guiarnos. En otras palabras, “la teoría como una luz en la obscuridad”. No estoy en contra de realizar esto, mas sin embargo, el problema me parece está en la lectura reduccionista que se hace a los casos clínicos, es decir, malinterpretar la actividad del psicoanalista como la única aceptada, reconocida o con validez, en donde la guía se convertiría en un “manual”, en donde ya no se está leyendo nada, sino simplemente, se esta viendo si se están cumpliendo los pasos a seguir para el abordaje de un paciente. Si esto último fuera cierto, la escucha no tendría ninguna cabida, al menos la escucha particular, la del caso por caso. Que sentido tendría escuchar caso por caso si la teoría es inamovible, estatica, perpetúa y nuestro trabajo únicamente consistiría en acoplar a la persona, a esa teoría, ya dada como verdad absoluta por alguna eminencia en la materia, lo cual la hace incuestionable. La teoría hacedora no de lectores sino de súbditos. 

Importancia de la escucha

Maestro, una duda ¿ésto es introyección o proyección? ¿es un Edipo positivo o negativo? ¿transferencia positiva o negativa? ¿por que mi paciente no asocia? ¿Qué significa que haya soñado con esto o con lo otro? 

Teniendo a la teoría como rectora de toda la actividad, lo que hace el clínico se reduce a la mera identificación de elementos que sean familiares con ésta, o dicho de otro modo, colocando diversas “etiquetas psicoanalíticas” entre todo el mar de palabras que la persona que acude a consulta nos dirige, dándole cierto orden a todo ese caos con el que llega en un primer momento. La teoría aquí es la que determina la escucha.

¿y si invertimos los papeles? ¿Que fuera la escucha la que determinara o modificara a la teoría?

Fue el mismo Freud quien dijo: “El psicoanálisis no es como un sistema filosófico que parte de ciertos conceptos fundamentales rigurosamente definidos, se sirve de ellos para abarcar la totalidad del mundo y, una vez acabado, no tiene lugar ya para nuevos descubrimientos ni mejorías. Por el contrario, permanece ligado a los hechos que se producen en su campo de trabajo, trata de resolver los problemas más inmediatos de la observación, prosigue su experiencia a tientas, siempre está inacabado, siempre dispuesto a rectificar o a modificar sus teorías.” *

La teoría y sus conceptos, desde ésta perspectiva, podemos situarlos en el trabajo como herramientas, que si bien no están del todo manifiestas durante una sesión, se consideran latentes con la propiedad de emerger cuando sea el momento oportuno. Bien sabemos que hubo un cambio especifico que fue infligido por la invención del psicoanálisis hacia la medicina él cual fue recibido por ésta como una herida narcisista, en donde el saber y la autoridad dejaron de orbitar al médico, para ubicarse del otro lado, en otras palabras, quien va a dictaminar el curso y ese “momento oportuno” para usar esas herramientas, será la persona quien consulte, sin menospreciar en absoluto, a ese quien escucha, que con su propio análisis, lectura y práctica clínica, también buscará su momento oportuno o “timing” para hacer su aparición. 

Lic. Juan Miguel Hernández Muñoz
Contacto: juan.hernandezmnz@uanl.edu.mx

* En Marcuse, H. Manual de psicoanálisis. Citado por Marthe Robert, La revolución psicoanalítica, Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 2004, quinta reimpresión (original en francés, 1964 ), pp.211

lunes, 29 de mayo de 2017

¿Miedo al Psiquiatra?

¿Miedo al Psiquiatra?

Por el Lic. Juan Miguel Hernández Muñoz

Aquí mis breves respuestas sobre un cuestionamiento que me realizan frecuentemente en relación al tipo de “enfermedades” o “trastornos” que son tratados por psicólogos y cuáles por  psiquiatras:

Es frecuente escuchar que la gente tiene cierto prejuicio acerca de la valoración o diagnóstico que desde nuestra profesión hacemos de los malestares, trastornos o enfermedades mentales (no son lo mismo) teniendo como punto de referencia la “gravedad” que éstos pudiesen tener. Familiares, amigos y conocidos me preguntan: ¿es que esa enfermedad (esquizofrenia es la más sonada) ya la atienden solo los psiquiatras verdad? (con tono de espanto). Es decir que hay una noción bastante difundida en donde, los psicólogos solo atienden problemas comunes, típicos, fáciles, sencillos, encomendando tareas complejas a los psiquiatras, siendo ésto un saber bastante difundido entre  muchos.

Es un asunto de distinta formación académica lo que configura una escucha y una mirada particular sobre “eso” que se busca describir y teorizar, incluso al grado de proponer una “etiqueta” para quienes, o bien buscan ayuda, o simplemente son encapsulados dentro de algún manual estadístico psicopatológico.  (persona, sujeto, individuo, paciente, analizante, enfermo, trastornado, loco).

Ahora bien, no es cuestión de gravedad o de intensidad de lo que trata el psicólogo y el psiquiatra, no queriendo demeritar por supuesto que dentro de cada una de éstas disciplinas existan autores que desarrollen ese concepto en cuestión de la lejanía que el sujeto tenga en relación a lo que es considerado como bueno, normal o sano, y sin embargo, si llegase a suceder que, en determinado momento de iniciado el tratamiento, súrjase la cuestión de la canalización hacia algún otro profesional, no hay evidencia alguna de que pudiera considerarse el cambio de atención,  debido al avance, deterioro o degeneración que presente debido a la patología.

El miedo viene de lo complejo, que si lo atiende un psiquiatra, ya es difícil de resolver, por lo tanto en el imaginario rondan tanto el tiempo, dinero y esfuerzo invertido, asi como del diagnóstico y pronostico del cual esperamos tenga una solución que valga la pena todo ese camino por recorrer que en algunos casos, suele ser bastante agobiante, incluso mas que la enfermedad misma.

No se trata de complejidad, ya que dentro en cada disciplina, está eso, lo difícil, lo complejo, lo abstracto, lo que requiere más atención de la debida quizá, en donde con sus mismas herramientas metodológicas buscan la solución al problema que acontece.


De manera bastante general, la formación del psiquiatra teniendo su tronco común en la medicina, recorta y reduce su objeto de estudio, dando prioridad, a los desbalances de las sustancias neuroquímicas cerebrales que regulan el comportamiento, por lo cual, la noción de salud y enfermedad  dependerá de éste importante factor, en otras palabras, es una forma más de abordar un problema, donde el psicólogo, con su formación y preparación única, también da su punto de vista, dejando completamente de lado el mito de “solo debido a su gravedad, ciertos padecimientos solo pueden ser vistos por el psiquiatra”.

juan.hernandezmnz@uanl.edu.mx

miércoles, 22 de marzo de 2017

¿Que es la psicología clínica? Por el Lic. Juan Miguel Hernández Muñoz, Psicólogo Clínico

¿Qué es la psicología clínica?


                La psicología no es definida o se busca alguna definición imprecisa, breve
o convencional partiendo del supuesto  de que todo el mundo,
sabe, más o menos, de qué se trata la psicología
-George A. Miller


Si plantea usted una cuestión de física o de química,
callarán todos los no especializados en tales materias.
En cambio, si arriesgamos una afirmación psicológica,
podemos estar seguros de que nadie dejará de emitir
su juicio, favorable o adverso.
Por lo visto, no existe en éste sector
“conocimientos especiales”. Todo el mundo tiene su
vida anímica y se cree, por ello, psicólogo.

-Sigmund Freud


Es frecuente escuchar que cuando algo no anda bien, cuando las cosas se tornan difíciles se pide el consejo o ayuda de algún amigo o conocido que entre tantas de las soluciones posibles, nos recomienda ayuda profesional y si el problema que nos aqueja es de índole emocional, lo más probable es que nos aconseje ir con el psicólogo. También está la otra forma en que llegamos con él, cuando alguien nos refiere directamente, como por ejemplo cuando un maestro o directivo de alguna escuela pública o privada habla con la madre de familia sobre el comportamiento de su hijo en clases, o en el ámbito laboral, donde esto se ve cada vez con mayor frecuencia, en donde el encargado del departamento de una empresa ve afectada su productividad por el deficiente desempeño de uno de sus empleados. A partir de éstos  puntos intentaré desarrollar la cuestión de cómo surge la “psicología clínica”, y de paso responder cuales son las razones que llevan a alguien a decir: “necesitas de un psicólogo”.

Veámoslo primeramente desde el punto de vista de la “recomendación”. En realidad no es necesario poseer conocimientos en psicología para hacer ésto, porque de esa misma forma recomendamos médicos, ingenieros, plomeros, carpinteros, mecánicos y muchas otras y muy diversas profesiones. Lo que alcancemos a ver de cómo trabaja algún profesionista,  no lo comprenderíamos, ya que solo a medias le podría entender quien ya recorrió ese camino, el camino del profesional que pasa horas y horas entrenando, leyendo, supervisando y atendiendo. Todo eso culmina y rinde sus frutos si proporcionan los resultados esperados para quienes solicitan de sus servicios.

¿Qué se espera de la psicología clínica y por ende, de los psicólogos clínicos, que son quienes la practican? ¿De qué tipo de soluciones estamos tratando? ¿También se trata de enderezar, arreglar o componer algo como en la carpintería, plomería o la mecánica? Claro que no tratamos con madera, tubos o motores descompuestos, se trata de gente que sufre y que busca de manera desesperada que alguien le escuche y le pueda hacer entender lo que pasa.

En el título del presente escrito aparece la palabra psicología clínica. Hagamos el siguiente ejercicio, definamos por un lado que es la psicología y por el otro la clínica, para así saber, a grandes rasgos como se logró una y otra.

Tenemos por un lado a la clínica, que proviene del griego “kline” que era el lugar donde los pacientes en la mitología griega se recostaban mientras eran examinados por una persona con conocimientos en medicina, lo cual quiere decir que, el concepto “clínica”, está completamente arraigado con la medicina, y no es para menos, ya que en la actualidad, cuando se pronuncia la palabra, a nuestra cabeza vienen por resonancia diversas concepciones, como por ejemplo, desde un edificio donde se atienden personas, un lugar donde se consulta y el adjetivo que califica alguna profesión (él es clínico o estudia clínica)

Por el otro lado, la psicología tiene su aparición formal como ciencia en épocas mucho más recientes que la medicina. No es sino hasta el año de 1879 donde muchas de las cuestiones abordadas durante siglos por filósofos y pensadores concluyeron en evidencia experimental gracias a los trabajos de Wilhelm Wundt. La medición de la respuesta fisiológica frente a diferentes estímulos fue lo que permeó éstos experimentos.

Sabiendo que los orígenes de una palabra y otra tienen siglos de diferencia, ¿en que punto de la historia se concibieron por primera vez juntas?

La clínica es un concepto que va de la mano de la medicina como mencioné, y para responder a lo último vayamos a la prehistoria de una de las especialidades de ésta, la psiquiatría. Existe un cambio ocurrido en el siglo XVIII en cuanto a la forma de ver un cuerpo aquejado de enfermedad por parte de los médicos, es decir, que antes de éste siglo, que lo único que se buscaba era la salud por parte del dueño de ése cuerpo enfermo. No existía nadie quien le recomendara o le dijera que se tenía que tratar ya que solo bastaba que se tuvieran malestares o dolores para acudir a consultar. Esto no ha cambiado en nuestros tiempos, pero hubo muchas variantes. Pues bien la búsqueda de la salud continúa, pero incluso ahora cuando no se está enfermo.

El cambio obedece a la transformación de los sectores productivos de aquella época y que persisten actualmente. Debe tenerse un nivel óptimo de funcionalidad para ser competitivo en el mercado empresarial y por ende se requiere  de recursos humanos que estén en las mejores condiciones de salud. En caso de que la persona se muestre indispuesta, será reemplazada por quien si pueda cubrir con estos mínimos requisitos, confinando a quien no los tenga, a la espera de poder volver a incorporarse cuando su estado, ya sea físico o mental, mejore. Entonces, a partir de esto, se pasaría de la búsqueda de la salud, a la búsqueda de la normalidad, donde normalidad equivale a funcionalidad, lo que sirve y lo que no, y esto es completamente válido también para la salud mental. La enfermedad paso de ser parte de la condición humana, a ser catalogada como algo anormal, algo que a toda costa se trata de evitar, o prevenir dependiendo del contexto y de las circunstancias, por el miedo a ser diagnosticado y sobre todo a no generar algún tipo de ingreso económico o simplemente ser etiquetado. Antes y ahora, quien no aporta nada bueno o productivo para la sociedad corre el riesgo de estar dentro de la categoría de “trastornado” o de “enfermo mental” o en el mejor de los casos, a tener algún “rasgo” de éstos dos.

El problema se agrava cuando descubrimos que existe más de una psicología clínica. Es decir que así como existe una psicología clínica conductual, también está la clínica gestaltista, clínica cognitivista, clínica comunitaria, neuropsicología clínica, entre otras. Dato curioso que uno de los maestros en la facultad de psicología de la UANL nos hizo saber desde primer semestre diciéndonos que estábamos ingresando a “la facultad de las psicologías” en plural. A pesar de las diferencias técnicas y metodológicas de cada una, muchas de ellas tienen un punto de intersección ¿Cuál es? Pues que la mayoría basan su abordaje en el mismo modelo médico/psiquiátrico de atención a las enfermedades mentales o trastornos. No es casualidad que quienes fueron los primeros en impartir clases en FAPSI fueran casi en su mayoría psiquiatras y que, a pesar de los esfuerzos realizados por los estudiantes en los años 70 para desestabilizar ésta hegemonía, su pensamiento aún prevalece en sus pasillos y se ve reflejada en una sociedad que vulgariza los términos, minimizando todo a descripciones de conductas, a una “psicología de las apariencias” y donde “la raíz del problema” no tiene importancia.

Y si el modelo médico no es el más idóneo como abordaje clínico, ¿cuál si lo sería? ¿El psicoanálisis? ¿O en su defecto la psicología clínica de orientación psicoanalítica?

Quizá no cumplí del todo con mi cometido inicial, el cual consistía en explicar que es la psicología clínica, como es el quehacer de un psicólogo y las razones por las cuales alguien acude con éste. Al contrario, parece que entre más le escarbamos más dudas surgen, pero por otro lado, espero haber brindado cierta orientación en el tema.

A modo de propuesta, quiero finalizar con una cita del Maestro José Perrés extraída de su texto “La epistemología del psicoanálisis y sus encrucijadas”:

Las relaciones ente los discursos teóricos y clínicos, supone, inevitablemente, un problema epistemológico.  Este resulta esencial en la clínica ya que moldea diferentes “formas de escucha”. Si entendemos el discurso de la clínica como la “simple aplicación” de la teoría psicoanalítica sobre un “objeto empírico”: el paciente, nos podemos ubicar fácilmente como dueños de una verdad, poseedores de un saber que le brindaremos, desvirtuando totalmente el sentido de lo que es la experiencia psicoanalítica (por lo menos, tal como la entiendo personalmente).

Las cosas resultan muy diferente si en cambio reconocemos la especificidad del discurso clínico y consideramos que todo nuestro conocimiento teórico debe poder “borrarse” en la clínica, para no bloquear nuestra posibilidad de escucha de la particularidad de una historia. Si pensamos que esa singularidad del paciente debe poner en jaque permanente todo el saber teórico acumulado del psicoanálisis, estaremos en mejor condición de aceptar nuestros límites y nuestra castración.

Podremos así abrirnos a la sorpresa y a lo inesperado, al riesgo de nuestra propia movilización inconsciente, sin lo cual nunca puede haber más que un “pseudoanálisis”, a lo sumo un proceso psicoterapéutico, pero nunca la posibilidad de que nuestro paciente pueda conectarse realmente con su propio saber inconsciente.

Lic. Juan Miguel Hernández Muñoz

Referentes Bibliográficos:
Miller, G, A., “Introducción a la psicología”,, Alianza Editorial
Freud, S., “El análisis Profano”, Ed. Izztaccihuatl
Silva, F. Clínica, salud y biopolítica, una lectura foucaltiana sobre la psicología de la salud. Texto de 1er semestre correspondiente a la materia “Introducción a la psicología clínica y de la salud”
Perrés, J. “La epistemología del psicoanálisis y sus encrucijadas” en cuadernos del área clínica