Django:
¿Cortar una cadena o seguir siendo esclavo del destino?
Si se observa bien la relación entre el amo y el
esclavo,
no es el ser del esclavo el que depende del ser del
amo,
sino el ser
del amo el que depende del ser del esclavo.
Hegel
muestra, de hecho, cómo la vida del amo se vuelve
dependiente
del trabajo del esclavo.
-Massimo Recalcati
Para
este ejercicio quiero tomar una escena de la película Django sin cadenas del
año 2012 dirigida por Quentin Tarantino.
Advertencia:
Por si no ha visto esta película, este escrito contiene spoilers.
Antes
de describir la escena en cuestión, me gustaría primero que entraramos en
contexto y ver de que trata ésta película para que el punto que quiero tocar
pueda ser expuesto de la mejor manera posible.
La trama gira en torno a la
búsqueda que Django, un ex-esclavo que después de ser liberado, se convierte en
cazarrecompensas y realizará la búsqueda de su esposa, una esclava que fue
vendida y desapareció. Cuenta con la ayuda de un alemán, responsable de su
liberación.
Resulta que Django y el
cazarrecompensas identificado como el Dr. King Schultz, interpretados por Jamie
Foxx y Christoph Waltz respectivamente, dan con el paradero de la esposa de
Django, resultando estar esclavizada en una de las plantaciones mas conocidas
de Missisippi llamada Candyland y cuyo propietario Calvin Candie, interpretado
por Leonardo Dicaprio, que, además de los ya conocidos tratos comúnes a los
esclavos en aquella época, también posee una peculiar y sanguinaria afición por
las llamadas “peleas mandingas”, las cuales tratan de peleas brutales a mano
limpia entre esclavos solo para mero entretenimiento de sus dueños. Django y el
Dr. ven estas peleas la oportunidad de poder acercarse a Candyland haciendose pasar por un experto asesor en
peleas de Mandingos y poder intentar rescatar a la esposa de Django.
Introducción a la escena :
Después
de percatarse que efectivamente la esposa de Django se encuentra en esta
plantación, y habiendo realizado casi a la perfección la simulación acerca del
interés por la compra de un esclavo peleador, Django y el Dr King Schultz se
encuentran en una escena donde están a punto de finiquitar la transacción que
también incluiría a la esposa de Django, sin embargo, no contaban con la
astucia y perspicacia del empleado de confianza de Calvin llamado Stephen
interpretado por Samuel L. Jackson, quien también estaba presente en dicha
escena y pudo percatarse de pequeños detalles que delataron el plan de Django y
el Dr.
Stephen
llama muy discretamente la atención de Calvin para que deje la mesa, pues dice
que tiene algo muy importante de que hablar y es ahí donde le devela que ellos
no vienen a comprar ningún peleador, sino que vienen directamente por la
esclava llamada Broomhilda interpretada por Kerry Washington. Calvin molesto
por conocer la verdad, regresa a escena con los protagonistas para hacérselos
saber, pero de una manera bastante interesante.
Calvin
regresa con un maletín del cual emerge un cráneo que el mismo explica es de un
antiguo esclavo de la plantación quien en vida cuido de su padre, y del padre
de su padre y de el mismo cuando era niño. Calvin lo que hace a continuación es
tomar una pequeña sierra y cortar una parte de este cráneo con la finalidad de
mostrar a los invitados unas marcas que, según el fundamento teórico de la
frenología de aquella época, pueden indicar según su posición, si quien las
posee pueda ser una persona creativa e ingeniosa o bien, alguien que solo
desarrolla un instinto de servidumbre, lealtad y sumisión. Si este esclavo, que
afeito a diario a su papá y teniendo la oportunidad de asesinarlo no lo hizo,
fue precisamente por que no poseía esos tres hoyuelos del lado del ingenio. Calvin admite que Django es muy listo, pero
que a pesar de eso el tendría que tener esos hoyuelos en el lado que los
esclavos lo deberían de tener, el lado de la servidumbre, por lo tanto es un
impostor y todo el plan es descubierto.
La
escena principal:
Después
de revelar forzosamente su identidad y no tener otra opción más que aceptar las
condiciones para llevarse legalmente a la esposa de Django, cambiamos de escena
y vemos a un muy afectado Dr. Schultz quien se encuentra en una de las
habitaciones esperando los papeles que acreditan la libertad de Bromhilda.
Podemos apreciar que durante ese momento en el que se le nota muy preocupado,
aparecen repentinos pensamientos relacionados con una escena anterior, en donde
uno de los esclavos de la plantación es devorado por perros como castigo por
haber intentado huir. Dicho esclavo había sido bautizado con el nombre de
D´Artagnan. Aquí la pregunta que me parece interesante es ¿Por qué se ve tan
afligido el Dr?
Creo
que muchos pensarían igual que Calvin creyendo que el Dr. aparecía de esta
forma por la manera en que fue descubierto su plan, sin embargo el hecho de que
esté pensando en otra cosa (en D´Artagnan) hace que no cuadre una cosa con la
otra. Aquí aparece lo interesante: El Dr. estaba pensando en “ese pobre diablo
que entregó a los perros y que pensaría Alexander Dumas de eso”
Calvin:
¿Alexander Dumas?
Dr:
Si, el escribió los 3 mosqueteros. Supongo que usted lo admiraba pues le puso a
este esclavo el nombre del personaje principal de la novela.
Dr:
Si Alexander Dumas hubiera estado hoy, me pregunto ¿Qué habría hecho?
Calvin:
¿Duda que lo aprobaría?
Dr:
Si, su aprobación sería como mucho una dudosa propuesta
Calvin:
¿Un francesito de corazón blando?
Dr:
Alexander Dumas es negro
¿Qué
es lo interesante de esta conversación?
El
Dr. King Schultz no solo saca a relucir la completa ignorancia de Calvin en
relación a la novela de los 3 mosqueteros desconociendo al autor y sus raíces,
sino que al mismo tiempo refuta el anterior argumento, en el que mencionaba que
los negros solo tenían desarrollada la parte de su cerebro relacionada con la
servidumbre y la sumisión, por lo tanto, el ingenio y la creatividad quedaba
completamente descartado. Que Alexander Dumas haya escrito los 3 mosqueteros
significa que el ingenio y la creatividad no es exclusivo de los blancos.
De
hecho eso mismo lo podemos apreciar aunque de manera mas sutil, cuando es
Stephen su esclavo principal y no él, quien empieza a sospechar de los
protagonistas y desentraña todo el plan. ¿Cómo pudo Stephen hacerlo si no
cuenta con la suficiente capacidad para analizar a detalle cada elemento?
Ahora
quisiera retomar la cita con la que inicie este escrito, es decir, consideremos
a Calvin como el amo e invirtamos su sentido, ¿son los esclavos los que
necesitan de Calvin o Calvin necesitará de los esclavos? Y si es lo segundo ¿de
que manera depende o necesita de ellos? También es interesante percatarse de
que el color no hace al esclavo, pues también su abogado, el sr Moguy, quien es
introducido a la trama siendo el primer contacto para conocer a Calvin, sin
importar que el sea de color blanco, se comporta como uno más de los esclavos
de Calvin, desde hacer cuanta petición solicite este último hasta reírse de sus
peores chistes. La esclavitud no distingue razas. De hecho hay una escena donde
este abogado habla con el Dr. mencionándole que Calvin prefiere que le digan
Monsieur Candie a Sr. Candie a lo que el Dr. acepta e incluso empieza a hablar
en Frances (Monsieur es señor en Frances, dando por sentado que Calvin habla
francés) a lo que el abogado contesta “por favor no hable en Frances, el no lo
habla y no lo entendería y solo lo dejaría en ridículo” es decir una total
falta de coherencia que, sin embargo el mismo abogado parece saber y esta muy
consciente de ello, pero en lugar de eso, prefiere salvaguardar la imagen a
pesar de sus contradicciones. Calvin entonces parece dar la impresión de
necesitar de sus esclavos, negros y blancos para sostener sus contradicciones,
para sostener una imagen y guardar ciertas apariencias que solo se caen, al
momento que son confrontadas, como lo hizo el Dr. Schultz al mencionar que
Alexander Dumas es negro como el esclavo llamado D´Artagnan que murió devorado
por lo perros. Si quitamos a los esclavos ¿Qué queda de Calvin?
Si
descartamos el argumento de los hoyuelos de la frenología podríamos preguntarnos
¿y que era lo que realmente impedía que los esclavos asesinaran a sus amos? Sobretodo
sabiendo que Calvin y su poder solo es sostenido por los mismos esclavos. Alexander
Dumas nos enseña que podemos matar algo sin la necesidad de quitarle la vida a
ese algo, sino todo lo contrario, añadiéndole vida. Lo que Alexander Dumas y
Django pudieran compartir es que en ellos existía una llama que los impulsaba a
seguir vivos y que esa llama ni su ser en su totalidad dependía exclusivamente
de la existencia de ese otro llamado Amo, pero que renunciar a ese Amo,
implicaría no solo enfrentarse a ese Amo, sino mas importante aún, ¿Cómo
hacerle para sostener esa llama que me mantiene vivo sin depender de alguien
mas? Tal vez lo que uno tendría que matar es esa creencia tan arraigada que a
veces se tiene por parte de los demás y que de alguna forma se instala en
nosotros creyéndola como una verdad absoluta e inamovible que nos impide y nos
encasilla a una sola versión de nosotros mismos, pero, al igual que los
esclavos ¿Qué es lo que nos impide a nosotros muchas de las veces romper con
eso que nos mantiene encadenados? ¿Será acaso que la cadena nos sujeta o
nosotros sujetamos a la cadena y no la queremos soltar? Y si es asi ¿Por qué no
querríamos soltarla?. Solo imaginar a lo que uno se enfrenta si se suelta de la
cadena hacer pensar como lógico el querer seguir sosteniéndola, pero
lamentablemente siempre vemos lo que perdemos y pocas veces lo que se puede
ganar.
Cuantos
de nosotros tenemos a nuestro propio Calvin, nuestro propio Amo, cuantas veces
nos quejamos de nuestro propio destino creyendo que “así son las cosas” “asi
nos toco y nos tenemos que aguantar” Como lo dije antes, si algo comparten
Alexander Dumas y Django es que nos enseñan que nada esta escrito en piedra,
que el destino es algo que puede estar en nuestras propias manos, que no esta
excento de dificultades y que podemos matar esa versión antigua esclavizante a
partir de seguir nuestros propios deseos singulares… El deseo es el arma mas
poderosa que tenemos para romper con el que nos identificamos, pero que
realmente no tiene nada que ver con lo que realmente somos.
-Lic.
Miguel Hernández